Publicado, Lunes 31 de Marzo de 2014

Temblores, liberan energía acumulada*

El viernes 28 de marzo, una vez más se presentó otro sismo, ahora de magnitud 5.2 Richter, con una profundidad focal de 20 km (o sea que fue superficial) y a unos 45 km al suroeste de San Rafael del Sur en el mar, con una duración de 20 segundos y ocurrido a las 8 y 30 am.

No se conoce de daños serios. Si se conoce de daños leves en dos escuelas de Managua, descartando la presencia de un tsunami o maremoto ya que la magnitud no alcanzo los 7 grados Richter.

Incluso, el mismo día, ocurrió otro sismo a las 5 y 16 pm frente al Volcán Cosiguina (zona de intensa actividad sísmica desde el pasado 2 de Marzo), con Magnitud 5.4 Richter (o sea de magnitud considerable). No se conoce de daño alguno.

A propósito de lo referido y que el lunes 31 de Marzo, Managua cumplirá 83 años (1931 - 2014), de haber sido destruida por un terremoto, aprovecho la ocasión para desmitificar la similitud que se quiere establecer entre lo acontecido en estos días de marzo, 2014 con lo sucedido en 1931, cercano a Semana Santa.

De manera categórica quiero decir, que dichos acontecimientos no tienen relación entre si, no tiene nada que ver lo sucedido en 1931 con los sismos ocurridos en este mes, e incluso no hay que descartar que haya coincidencia siempre de ocurrencia de sismos en la Semana Santa venidera. PERO, INSISTO Y REITERO SON COINCIDENCIAS, y no quiere decir que necesariamente habrá un terremoto parecido al de 1931.

Una vez más cabe la reflexión: Si los sismos se hubieran dado en Managua o cualquier ciudad del Pacifico, con esa magnitud y a esa profundidad, los daños muy probablemente serían muy serios, debido a la alta vulnerabilidad física, social, económica, ambiental de nuestras instalaciones y comunidades expuestas.

Mi teoría y reflexión a propósito de que se están dando muchos sismos en zonas muy concentradas, es que se está liberando energía y que eso puede ser positivo.

Recordemos que Nicaragua tiene tres causas o fuentes fundamentales de sismos, como son los de la zona de subducción, las fallas geológicas y la actividad volcánica. Así, que no se puede descartar que en otras zonas se dé un sismo destructor en cualquier momento y en cualquier lugar, pero insisto que es por la Alta VULNERABILIDAD y a la cual hay que dedicarle todas las fuerzas y acciones para reducirla.

Insto a todos los nicaragüenses a estar siempre preparados, pero con acciones destinadas a reducir la alta vulnerabilidad existente. (* Armando Ugarte Solís – Delegado UNI ante el SINAPRED Y CEPREDENAC.)