Recordando a docente y estudiante ejemplar

Entre familiares, amigos y autoridades académicas de la Facultad de Ingeniería Química se rindió un homenaje a la memoria de la maestra Maritza Sánchez y el bachiller Medardo Medina estudiante de la carrera de Ingeniería Química, quienes pasaron a la presencia del Señor, dejando grandes huellas en los corazonesde muchos docentes y estudiantes que trabajaban muy cerca de ellos.

“Recordar a la maestra Maritza Sánchez es hablar de una mujer ejemplarque se distinguió por su tenacidad, por dar amor a su familia y luchar por la Universidad a quien ella tanto amó y que le dedicó alrededor de unos 32 años”, expresó el Ingeniero Diego Muñoz Latino secretario General de la UNI, quien fue un gran amigo de la Ingeniera Maritza, y quien también recordó al joven Medardo como un joven lleno de vitalidad con mucho espíritu de superación como lo describían sus amigos.

Durante el acto las autoridades de Facultad hicieron entrega de una placa de reconocimiento y una ofrenda floral a las hijas de la ingeniera Maritza Sánchez por la trayectoria académica que la maestra Sánchez ejerció dentro de la Universidad, así mismo la señora Scarleth del Carmen Torrez madre del bachiller Medina, recibió una placa de reconocimiento por la trayectoria académica que el joven Medardo tuvo como estudiante destacado en la Facultad de Ingeniería Química, siendo también un joven multifacético, deportista, matemático, músico y amante de la filosofía quien con su ejemplo de servicio hacia los demás se ganó el cariño de la comunidad universitaria.

Para la ingeniera Martha Benavente, Vice Decana de la Facultad de Ingeniería Química yamiga de la maestra Sánchez quien no tiene palabras para describir a esta gran mujerafirmó “no solo la familia de la profesora ha perdido algo valioso sino también la Universidad Nacional de Ingeniera en especial la Facultad de Ingeniería Química; ahora solo nos queda retomar su ejemplo y continuar su legado”.

Además del carisma, espíritu emprendedor y deseos de superación la maestra Maritza Sánchez y el Br. Medardo Medina compartían algo en comúnambos eran participe de la doctrina cristiana.